Como habían acordado Ana desciende a la puerta del hotel a las dos de la mañana. No había podido dormir nada entre tantos nervios y lugares para revisar dentro de su inmensa habitación, aquella era mas grande que toda su casa en Constancia. Los hombres que vinieron por ella ya estaban esperándola, solo vino uno de esos guardaespaldas y un pequeño hombre canoso mal vestido. No apagan el motor del auto ni tampoco se bajan. Hacen señas discretas para que ella se suba. Ana al acercarse al auto notó que un adorno vulgar de un toro colgaba del pecho en el hombre canoso y que también olía muy mal.
-Él es el linyera-. Le presenta el guardaespaldas a Ana. - Él es quien la va acompañar en todos los trabajos. El es el único del círculo que habla personalmente con los clientes.
Ana se sienta sola entre los asientos traseros y el guardaespaldas pone el auto en movimiento sobre la avenida.
Ana cada vez entendía menos ¿Cómo un linyera iba a tratar con los clientes personalmente en un café tan lujoso? Ana tímida aunque franca, se lo pregunta de la forma más amable que encuentra para no herir aquel hombre:
Ana cada vez entendía menos ¿Cómo un linyera iba a tratar con los clientes personalmente en un café tan lujoso? Ana tímida aunque franca, se lo pregunta de la forma más amable que encuentra para no herir aquel hombre:
- Me dijeron, que eran clientes de los más importantes del mundo los que visitan el Café, porque usted no se pudo cambiar de ropa.
El guardaespaldas mira socarronamente al hombre canoso pero con un tono intimidatorio le dice a Ana sin mirar el camino por donde conducía.
-¿Señorita, que le han dicho a usted sobre hacer preguntas?
-¿Señorita, que le han dicho a usted sobre hacer preguntas?
El hombre canoso rompiendo toda complicidad con el guardaespaldas no responde a la sonrisa y también va al grano lo mas franco posible, como Ana lo hizo. Girando en el asiento se puso a mirar fijamente a Ana y le habló con una voz enérgica que ella no le sospechaba, su aliento era nauseabundo entre alcohol y suciedad.
- Tenemos algún tiempo de viaje como para que le explique algunas cosas, no me interrumpa por favor. Primero, usted aquí recibirá mucho dinero, todo el dinero que quiera, el dinero no tiene valor para nosotros. Puede si quiere dárselo a quien usted considere. El circulo hará los arreglos para que pase desapercibido y ese dinero llegue a la persona mediante una herencia ficticia o un premio de lotería arreglado ¡O que se yo de que manera!... en fin, en el momento preciso en que usted ha cerrado el pacto con uno de los caballeros del circulo, se le prepararon a usted los papeles de defunción dentro del estado. Seguramente ayer ya se ha conseguido un cuerpo al que se le dio sepultura en un cementerio con su nombre y sus datos. Entérese, usted ha muerto para el mundo. Este lugar maneja unos símbolos que nosotros no comprendemos y que usted no debe de preguntar ni a sus clientes ni a los caballeros del circulo. Uno de esos símbolos sagrados es el de mantener secretos, otro símbolo es el de morir para nacer. Todos los que trabajamos para el círculo nacimos en el círculo y estamos muertos para el mundo, de tal manera consideramos a todo hombre fuera del círculo como un hombre muerto. El círculo sobrevive miles de años sobre esa base, los caballeros mas altos manejan la alquimia y todos los secretos que manejan también al poder del mundo, preste atención porque un error dentro del círculo se paga siempre con la vida. Usted es nueva y no entiende ¡Qué clase de imbécil le dijo a usted que vamos a trabajar para un Café! ¿No se ha dado cuenta aun? ¿O qué le pasa? Esto es una organización que presta servicios de las índoles más bajas desde hace miles de años, en todo el mundo y en toda su historia. La moralidad religiosa hizo que los servicios del circulo pasaran cada vez más a la clandestinidad aunque se sorprenderá con el tiempo y verá que nuestros mayores clientes son religiosos o personas religiosas. El morbo consume a estos hombres de poder, por eso, nuestra organización dispone de dispositivos en todas las ciudades. El círculo no ofrece habitaciones de hotel o simulacros con decorados mal hechos. El circulo no trata a sus clientes como animales, el circulo siempre le ofreció al hombre de poder lugares de poder. El círculo tiene influencias en todos lados y puede otorgar a los clientes el lugar y las condiciones que desee. Mientras usted preste servicios aquí, usted puede trabajar en cualquier lugar del mundo que considere el cliente, dentro de un hospital, un matadero, un parlamento, una catedral, un museo, un castillo, un cuartel, una cárcel... ahora mismo nos estamos dirigiendo al cementerio de la Chacarita, Su primer cliente, hombre que ha pagado mucho oro por usted, ha pedido ese lugar y el circulo se ha encargado de reservarlo. Espero que entienda ya de que se trata todo esto.
El linyera canoso mete su mano en su gabardina roñosa y le acerca un pequeño frasco de vidrio color azul, Ana antes de tomarlo entre sus manos observa las otras manos que lo entregan entre una mugre percudida en años que florecía desde las uñas. Una vez con ella notó que el vidrio del frasco tenía tantos detalles que no se podía ver en su interior, a ella le asombró también ver en dos caras del frasco el labrado repetido de un toro. El linyera continúa:
El linyera canoso mete su mano en su gabardina roñosa y le acerca un pequeño frasco de vidrio color azul, Ana antes de tomarlo entre sus manos observa las otras manos que lo entregan entre una mugre percudida en años que florecía desde las uñas. Una vez con ella notó que el vidrio del frasco tenía tantos detalles que no se podía ver en su interior, a ella le asombró también ver en dos caras del frasco el labrado repetido de un toro. El linyera continúa:
- Hay una sola forma de salir del círculo y romper el pacto que usted ha hecho. En ese fresco se encuentra una pastilla única, es el veneno más fuerte que haya existido, con una receta que solo preserva el circulo. No sentirá absolutamente nada, se lo prometo, morirá sin dolor apenas se apoye dentro de su boca.
- No entiendo- dice Ana, aunque ahora realmente comenzaba a entenderlo todo.
El circulo premia y castiga con facilidad, el viene manejando la alquimia durante siglos y he visto cosas que jamás usted se imaginaría. Hombres que jamás mueren, juventudes que no pasan, placeres inconmensurables o también dolores insoportables en desdichados que no encuentran la agonía aunque la busquen desesperados, el cuerpo deja de funcionarles pero el dolor no y es infinito... Por eso, no le falle nunca al círculo, si usted considera que alguna vez no puede cumplir con las necesidades que le fueron asignadas, por ejemplo, en esta noche en que tendrá el encuentro con su primer cliente... tenga la discreción de usar inmediatamente la pastilla.
Con el motor aun andando el auto se detiene frente a una de las puertas del cementerio, el guardaespaldas apaga las luces del auto como una señal. En unos momentos se comienzan a divisar unas sombras moviéndose y los ruidos de unos hierros chocándose. El portón se abría silencioso a pesar del silencio completo de la noche y el auto se abría paso dentro de aquel inmenso lugar. Nadie emitió saludo, los hombres de las sombras volvieron a cerrar la gran puerta de hierros. Nunca imaginó que podía haber cementerios tan grandes. Ana acostumbrada a la visión reducida de los cementerios que hay en Constancia estaba sorprendida aunque no aterrada como pensaban los hombres que la llevaban. Ana Neri viene de un lugar que ellos ni sospechan. Ella es señora silenciosa de las acacias negras. De donde viene ella es la señora también de los muertos y mantiene desde muy pequeña, en cualquiera de sus vidas, una conversación única.

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